Edad: 36 años

Máximo peso antes de la cirugía: 166 kg

Fecha de la cirugía: 27 de octubre de 2000

Peso más reciente: 102 kg

 

Yo pesaba 166 kilos hace apenas 11 meses. Padecía de obesidad mórbida y tomé una decisión que cambiaría mi vida. Decidí someterme a una cirugía de pérdida de peso.

Para ser sincero, pensaba que el peso era algo que podría controlar por mí mismo. Me tardó de tres a cuatro años admitir que tenía que hacer algo al respecto. Presentaba muchas de las condiciones relacionadas con el sobrepeso - sufría de una apnea en el sueño tan grave que necesitaba utilizar una máquina especial para mantenerme respirando y vivo durante la noche. Mi presión sanguínea era alta y me encontraba en el límite del nivel diabético. Con tan sólo 35 años tenía el temor de llegar a formar parte de las estadísticas de los "ataques cardiacos juveniles". Un simple paseo en la playa me producía un dolor terrible.

Pero no fue eso lo que me indujo a hacerme la cirugía bariátrica. Podía aguantarme el dolor y adaptar mi vida. Pero lo que me era imposible soportar era el no poder salir a pasear con mis tres hijitas. Que no podía estar cerca de ellas para verlas crecer.

Entonces, cuando mi médico personal me habló de una cirugía de pérdida de peso, decidí investigar sobre el asunto. Hablé con otro paciente que se había sometido al procedimiento y con algunos cirujanos bariátricos. Decidí someterme a una gastroplastia con derivación en Y de Roux, un procedimiento realizado por el Dr. David Nye, de Pensacola (Florida). El había realizado la operación muchas veces y me pidió que escribiera un diario durante 30 días para ayudar a evaluar mi situación.

Una de las condiciones necesarias para aprobar la cirugía bariátrica era que tenía que demostrar que había intentado otras maneras de perder peso. Y créanme que de verdad lo había intentado. Probé con dietas, medicamentos, alimentos costosos. Me enteré luego de que la cirugía de pérdida de peso, si iba acompañada de cambios en mis hábitos alimentarios (lo que ellos llaman "un cambio de comportamiento"), es el único método comprobado de controlar el peso a largo plazo, para alguien que padece una severa obesidad. Entonces, mi médico y yo consideramos que la cirugía bariátrica era médicamente necesaria.

Me hubiera gustado un procedimiento por medio laparoscópico, pero debido a la ubicación de algunos de mis órganos internos, se realizó un procedimiento abierto. De todas formas, incluso así, pude regresar al trabajo a las tres semanas y media.

Los resultados fueron increíbles. Bajé 63 kilos en 12 meses. Mis compañeros de trabajo no me reconocían al principio. Por lo menos cinco personas me dijeron que me parecía al actor Michael Keaton. Puedo jugar al fútbol. Me fascina pasear por las tiendas. Salí de vacaciones, hice largas caminatas y me sentí muy bien después. Todo está mejor ahora. Pero lo que realmente marcó una diferencia fueron mis hijas. Ellas son increíbles. Monto en bicicleta, juego fútbol y paso largas jornadas caminando en serie la playa con mis pequeñas. Una de ellas me dijo el otro día: "Estoy muy contenta de ver que estás mejor, papá". Yo también lo estoy.

 

Como en cualquier procedimiento quirúrgico, la cirugía de pérdida de peso puede presentar riesgos. Los resultados de cada paciente pueden variar y no son indicativos de todos los resultados. Los pacientes deben consultar con su médico para determinar si este procedimiento es el más apropiado para su condición particular.

"Yo no quería seguir así el resto de mi vida".

 
 
Todos los Derechos Reservados ©. S.O.S. Obesity 2005.
(57-1) 606 44 43 - Bogotá, DC - COLOMBIA
sosobesity.com - info@sosobesity.com